Los Ángeles Lakers siembran el segundo puesto del Oeste: defensa letal y un JJ Redick revolucionario
- 3 mar 2025
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Los Ángeles Lakers han encendido la Conferencia Oeste y se han consolidado en el segundo puesto con un juego arrollador. Con una defensa que ahoga a sus rivales y un JJ Redick que ha inyectado energía a la plantilla, los Lakers parecen más preparados que nunca para dar el gran golpe en la NBA. Pero, ¿pueden mantener este ritmo hasta los playoffs?

Una defensa asfixiante que cambia las reglas del juego
Si algo ha definido el ascenso de los Lakers en las últimas semanas, ha sido su defensa. Bajo la batuta de Redick, han convertido su aro en una fortaleza inexpugnable. Son el séptimo equipo que menos acierto permite al rival (50.1% eFG%) y el tercero en porcentaje de robos (15.1%). En los últimos partidos, han dejado a equipos potentes por debajo de los 105 puntos, algo impensable en la NBA actual.
Jugadores como Jarred Vanderbilt, Austin Reaves y Jaxson Hayes han elevado su nivel para presionar a los atacantes rivales, mientras que LeBron James, a sus 39 años, sigue demostrando que puede marcar el ritmo en ambos lados de la pista. ¡El mensaje es claro: no hay canastas fáciles contra estos Lakers!
JJ Redick: de tirador letal a arquitecto del cambio
Cuando los Lakers apostaron por Redick, muchos se preguntaron si un entrenador sin experiencia podía liderar a un equipo con aspiraciones al anillo. Ahora, esas dudas han desaparecido. Redick ha sabido maximizar el talento de su plantilla y convertirlos en un conjunto letal en ambos lados de la cancha.
Uno de los ajustes clave ha sido potenciar el 'spacing' ofensivo y un ritmo más elevado en transiciones. Con LeBron como generador y una ofensiva más equilibrada en el perímetro, los Lakers han encontrado en el tiro exterior una vía crucial para desbordar a sus rivales. La confianza del equipo está en su punto máximo, y todo gracias a la filosofía de Redick.
¿Podrán los Lakers sostener este nivel?
Con el segundo puesto momentáneo, el reto ahora es mantener la consistencia. Los próximos duelos serán una verdadera prueba de fuego: Knicks, Celtics, Nets, Bucks y Nuggets. ¿Podrán seguir defendiendo como lo han hecho? ¿Redick encontrará nuevas maneras de sorprender a los rivales?
Lo que está claro es que estos Lakers han cambiado el chip. Son un equipo con hambre, con una identidad definida y con la mirada puesta en el anillo. Con una defensa sofocante y un entrenador que no teme desafiar las normas, Filadelfia, Milwaukee y Denver ya saben que los Lakers van muy en serio.
La pregunta ya no es si los Lakers pueden competir. La verdadera cuestión es: ¿puede alguien detenerlos?



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